Hoy me regalaron DISPONIBILIDAD
PARA MARGA- Por Raquel Lacasta Hoy no me regalaron tiempo. Me regalaron algo mucho más escaso: disponibilidad . No fue un gran gesto ni un momento solemne. Fue una frase sencilla, casi ligera, de esas que podrían pasar desapercibidas si no fuera porque, en realidad, contenía un mundo entero: “Estoy aquí para ti”. Y es curioso cómo, en un tiempo donde todo parece inmediato, lo verdaderamente valioso sigue siendo profundamente humano. La disponibilidad no es tener la agenda vacía, ni responder rápido a un mensaje. Es abrir un espacio interior, apartar el ruido, y decirle a otro: puedes entrar, puedes quedarte, puedes ser escuchado. Vivimos rodeados de conexiones, pero a veces huérfanos de presencia. Por eso, cuando alguien se ofrece desde la calma, sin prisas, sin mirar el reloj, ocurre algo casi invisible pero poderoso: uno deja de sentirse solo, incluso antes de decir una sola palabra. La disponibilidad tiene mucho de generosidad silenciosa. No exige protagonismo, no busca soluciones i...